Un reto para las empresas e innovadores independientes desde hace años ha sido, cómo darle vida a sus ideas, cómo mostrarle al mundo las creaciones desarrolladas en sus mentes y llevadas a un ordenador a través de un programa 3D.
Hasta hace poco, desarrollar un prototipo, era muy costoso, una inversión que sólo podían realizar unos pocos, pero eso está cambiando, y somos testigos de este acontecimiento.
La impresora 3D, ha abierto un mundo interesante, y que empieza a demostrar su gran potencial, y lo que podremos hacer a mediano plazo. Cuando conocimos esta tecnología, nos dimos cuenta de lo importante de incorporar una herramienta como esta en nuestro proceso productivo.
Hemos encontrado una aplicabilidad que a lo largo de estos cuatro años, ha ido creciendo hasta convertirse en nuestra herramienta favorita, permitiéndonos darle vida a más de 300 productos, tanto de empresas, como a profesionales independientes.
Este año nos hemos enfocado en la calidad, realismo y acabado de cada pieza que producimos, llevándonos a desarrollar técnicas propias, además de aprovechar las mencionadas en las páginas web. Si me preguntan, cómo han logrado esto?, la pasión por lo que hacemos, la perseverancia y el equipo de trabajo han sido la clave.
Entre las metas que nos hemos establecido a mediano plazo, es seguir promocionando esta tecnología para que su uso avance en Latinoamérica, donde Venezuela, Colombia y Panamá, son nuestra prioridad. En algunos lugares estaremos como invitados en eventos, en otros países será a través de video conferencias. Todo sea porque nuestra región se destaque en el desarrollo de nuevos productos diversificando así nuestra economía como típicos exportadores de materia prima.

English
Español 

